Skate Laif: Un fin en Ayacucho

Ya que este viaje fue una casualidad, pues tanto Peter como yo viajamos por motivos ajenos al skate, el tiempo no nos alcanzó para sacar mucho material pero la historia estaba muy buena como para no contarla, así que aquí vamos y ojalá la disfruten.

Cada cierto tiempo viajo a Ayacucho por motivos de chamba. Esta vez no llevé mi skate pues no se por qué carajos pensé que entraba sin desarmar a mi maleta y que si lo desarmaba la iba a cagar con el vuelo (además de la flojera, pues no había dormido nada ese día y estaba viajando de boleto) así que me fui pensando en cuanto me iba a arrepentir de esa decisión. Dicho y hecho, en Ayacucho, a penas me enteré que Peter también estaba yendo pensé “la conchasumadre, que huevón para dejar mi skate”.

El Pibas (Peter) me dijo que podia traérmelo en su maleta sin problemas así que pensé “bien, mierda!”, pero no conté con su austucia de perder el vuelo. Por suerte este mostro es bastante determinado así que de todas formas recogió mi skate de mi jato y chapó un bus. Para ponerle la cereza al truck su bus se quedó botado antes de llegar… Finalmente después de todo llegó el maldito.

No teníamos mucho tiempo para sesionar en Ayacucho, pero como buenos saijayins skaters nada nos impidió hacernos un tiempo para montar skate. Así que nos fuimos al park: una grosería, una monstruosidad calamitosa, un enema de dinosaurio, una salchipapa con todas las cremas. Daría mi virginidad por tener ese park a la vuelta de mi casa en Lima pero lastimosamente la realidad de nuestros skateparks en Lima es una desgracia de la que ya me cansé de hablar. Gracias a Pierre que milagrosamente quedó enamorado de esta ciudad y pudo dejarnos esta obra de arte del skate. No cualquiera te hace un park así y en Perú tuvimos la suerte de que Pierre nos deje su marca con este skatepark brutal. A mi gusto bowlero, uno de los top #3 parks en Perú.

WALLIE  NORTH

El tiempo nos quedaba corto pues solo tuvimos una tarde para sesionar en este park que tiene infinitas líneas y curvas para divertirse. Por mi lado pude descubrir unas líneas rápidas y sacar algunos trucos (un wallie north inspirado por la patada voladora de Sierra Fellers cuando vino a Perú, para los que lo vieron saben de lo que hablo).

FS POP SHOVEIT

Mientras tanto, Peter se volvió loco intentando hacer un shove it frontside en una pared altasa que se la puso difícil. Todos los locals se empilaron y empezaron a probar esta pared lo que empiló a Peter a caerle al truco, incluso con una Lluvia ya empezada y el park mojado.

Cerramos la sesión con este truco y Peter se animó a regalar algunas cosas para la gente local que animó la sesión. Pero como todos sabemos, una buena sesión no queda ahí sino que termina con las chelas. Nos fuimos a un bar a buscar un poco de rock, felizmente Ayacucho es una ciudad rockera así que lo encontramos en one. Terminamos escuchando algo de música en vivo y juergueando con un pirata moderno (un pendejo chupando con su loro en el hombro). Me queda la duda de si debo decir pobresito porque la verdad es que el loro metalero se veía empiladaso.

SKATERS LOCALES

De este viaje me queda en la cabeza lo chevere que es ser skater, de tener patas que están dispuestos a cargar 3 kilos de madera para poder sesionar contigo, de poder subirte a tu tabla y no pensar en nada más que disfrutarlo. Olvídense del auspicio, trabajen de lo que sea con tal que les alcance para poder viajar y montar un maldito skate.

Texto y fotos : Carlos Zegarra