SKATE LIFE

 

 

 

El skate es algo muy difícil de entender, es una de esas cosas que uno tiene que experimentar e inmergirse para poder empezar a comprenderlas al menos un poco.

Para muchos, el skate puede ser concebido como tan solo un simple juguete que no consiste en más que una tabla con cuatro rueditas. Pero para otros, el skate cumple un rol mucho más complejo en nuestras vidas.

Mao, Jose Miguel, Lucho y Roberto, son amigos que he conocido gracias a que todos nosotros, en algún momento de nuestras vidas, decidimos subirnos a un skate y hacerlo parte de ellas hasta el día de hoy. Puede que ninguno de ellos actualmente sea un skater profesional, pero el skate sigue formando parte de sus vidas.

Con la finalidad de ayudarnos a entender mejor el skate propiamente como cultura, decidí entrevistar a estos personajes skaters y ver que tienen para contarnos en base a sus propias experiencias de vida. Así que aquí vamos y espero disfruten leer esto tanto como yo.

Nombre: Lucho Miranda

Edad: 42

Ocupación: Dueño en Hensley Bar

 

¿A qué edad empezaste a montar y qué fue lo que te motivo?

Empecé a montar skate en el 86, tenía 10 años, algo así. Mi hermano mayor montaba skate así que me copié de lo que él hacía. También era punk así que todo eso tuvo una gran influencia desde joven en mí.


¿Alguna vez consideraste ser pro skater?

Creo que todos en algún momento soñamos con ser pro y vivir del skate.

 

Cuéntanos un poco de tu trabajo o a lo que te dedicas hoy en día.

Soy dueño de Hensley Bar, espacio para la contracultura de Perú, el arte, el skate y la música. Está todo bien ligado y conectado para mí y trato de que ese sentimiento contracultural se refleje en Hens. Es un espacio para gente que no pertenece o no quiere pertenecer, ahí están bienvenidos todos, es nuestra casa.

 

¿Qué significa el skate para ti?

El skate para mi es comunidad, amistad. Mis mejores amigos, 3 décadas después de que empecé a montar, aún siguen siendo skaters.

 

¿Cómo crees que influyó el skate en tu vida?

El skate ha influenciado todo en mi vida, desde la música hasta mi ropa, mi trabajo, hasta mi peinado (risas). Todo de una forma está influenciado por la cultura skater para mí. Mi Bar se llama Hensley por “Matt Hensley”, legendario skater del mítico team HSTREET.

Lucho, todo un punk desde sus inicios. Ahora es dueño de uno de los bares más populares de Lima. Foto: David Rodríguez

 

Cuéntanos tu mejor anécdota relacionada a tu vida como skater.

Son demasiadas anécdotas, pero de hecho lo mejor del skate como te dije antes es la amistad. Somos una tribu mundial y el skate sirve como un pasaporte: donde sea que estés en el mundo puedes encontrarte con un skater y automáticamente tienes una conexión. Gente que piensa como tú y comparte tu forma de ver el mundo, eso es lo más paja.

 

¿Por qué aún te consideras skater?

Soy aún skater porque no se otra cosa más, es como estar en la mafia, una vez que estás dentro, es de por vida. (risas)
Lucho en la puerta de su ya legendario “Bar Hensley”. Dichosos los que han cruzado esas rejas rojas.

 

Nombre : Jose Miguel Soria

Edad: 28

Tatuador y Arquitecto

José Miguel, una de las personas más auténticas que conozco. Aquí en su hábitat natural, sutilmente incómodo frente a las cámaras por naturaleza.

 

¿A qué edad empezaste a montar y qué fue lo que te motivo?

Comencé a patinar a los 15 más o menos, yo nunca tuve skate, pero en el cole usaba la Alien Workshop de un amigo y terminando el horario de clase patinábamos dentro del cole intentando que los profes no se den cuenta. Creo que eso era lo divertido, utilizar los aburridos espacios de mi colegio para patinarlos.

 

¿Alguna vez consideraste ser pro skater?

Nunca consideré ser pro skater, fui y soy feliz con los pocos trucos que sé.

 

Cuéntanos un poco de tu trabajo o a lo que te dedicas hoy en día.

Hace 2 años dejé mi trabajo de arquitectura para dedicarme solamente a tatuar. Amo la arquitectura también, pero en este momento siento que logro expresarme más con el tatuaje.
Tocino Funky es el pseudónimo bajo el cual José Miguel ha asentado su identidad artística del tatuaje.


Por estos días José Miguel se destaca más como un tatuador especializado en el estilo tradicional. Podemos apreciar su estilo en algunos de sus dibujos colgados en la pared de su ex estudio en Miraflores (hoy por hoy José Miguel está recorriendo Sudamérica). Ama tatuar ranitas melancólicas.

 

¿Qué significa el skate para ti?

El skate es una forma de expresarme, así como lo es el tatuaje, una extensión de mí. Aunque no patine muy seguido, no hay un solo día que no piense en mi patín. Me lo recuerda cualquier muro o fachada nueva de algún edificio, mi primer tatuaje, los huecos en mis zapatillas, mis mejores amigos.

 

¿Cómo crees que influyó el skate en tu vida?

Cuando me preguntan cómo me influyo, solo recuerdo hace unos años ver una fotografía de los que fueron mis primeros mejores amigos, sentados en el bar de un hotel fichaso, todos cogiendo una botella de whisky que supongo era muy costosa. Todos enternados y demacrados por el tiempo. Ese día me cuestioné: ¿Si ellos hubieran patinado, estarían conmigo ahora? o si yo no hubiera patinado, ¿Estaría en esa foto? No digo que esa vida este mal, pero gracias al universo ese día me fui a patinar y no a Aura.

Cuéntanos tu mejor anécdota relacionada a tu vida como skater.

Demasiados momentos para elegir uno, varios muy personales y otros muy emocionales. De todas formas, elegiré uno muy estúpido: el día que rompí tres tablas intentando Airwalk bajando el murito del skatepark de Miraflores. Nunca más intenté ese truco de mierda.

 

¿Por qué aún te consideras skater?

Porque mi mirada ya cambió. Veo la ciudad y ya no puedo pensar que una baranda es para apoyarte al bajar, imposible pensar que una banca es para sentarse, y las escaleras no están hechas para dar pasos, están hechas para volártelas. Principalmente porque siento la misma emoción al subirme a mi patín (aunque sea una vez al mes) que sentía cuando era más chibolo.

José Miguel (al extremo derecho) años atrás junto a su crew de amigos “Die or die”.

 

Nombre: Mauricio Loredo

Ocupación: Creativo Publicitario

Edad: 29 años

 

¿A qué edad empezaste a montar y qué fue lo que te motivó?

Siempre hubo un skate en mi casa. Desde los 10 años voy a los spots de Miraflores para ver montar a Peter Chlebowski y compañía. A los 16 años empecé a montar más duro. Hoy en día, de vez en cuando, salgo a ver montar a Peter Chlebowski y compañía.

Lo más paja es que siguen dándole con las mismas ganas.

 

¿Alguna vez consideraste ser pro skater?

Nunca fui el más talentoso, estaba claro que no sería pro, pero esa nunca fue mi motivación. Solo pensaba en salir montar.

 

Cuéntanos un poco de tu trabajo o a lo que te dedicas hoy en día.

Soy Creativo Publicitario desde el 2010 y hace 6 años estoy en Fahrenheit DDB. Trabajo ideas para marcas como Movistar, BBVA, Ponle Corazón y algunas del grupo Intercorp. Me gusta lo que hago, me gusta tanto como montar skate.

Mao posando junto a su skate frente a la puerta de su chamba.

Aprovecho para comentarles algo que probablemente tenemos en común la mayoría de los skaters: nos llega al pincho posar… pero que chucha, todo sea por la entrevista.

¿Qué significa el skate para ti?

El skate significó un montón en mi vida. De hecho, salir a la calle, solo, por primera vez, es una de las cosas más adrenalínicas que puedes experimentar en tu vida. Mi primera salida fue en skate; y es la que me permitió conocer todo lo que hay allá afuera. Estoy seguro de que todo lo que aprendí, durante 10 años seguidos que monté, lo aplico en mi vida hoy en día.

 

Como creerías que influyó el skate en tu vida.

Si vas a montar, allá afuera está todo lo que tienes que aprender para ser la persona que vas a ser en la vida. Allá afuera está el hijo de puta que te tira un baldazo de agua para mojarte el spot, frustrarte, y enseñarte lo que es la tolerancia. Allá afuera está la paciencia, la persistencia, los trucos que le diste y sobre todo los que nunca les diste, porque esos son los que te enseñan a salir adelante, así vaya todo mal. Allá afuera están los spots: la plataforma de san isidro, que te enseña a caerle a un truco y seguir avanzando, así el piso esté en las peores consecuencias. Están las gradas de Larcomar que te enseñan a intentar algo nuevo todos los días, y si no sale, seguir dándole al día siguiente. Están las residenciales: Santa Cruz, Limatambo, San Felipe; que te enseñan a que a veces vas a tener solo una oportunidad, y tienes que darle sí o sí. Están todos los edificios y bancos con arquitecturas de la puta madre, que te enseñan a conversar y negociar con los guardias por un intento más. La Calera te enseña a sacarte la mierda y ensuciarte las manos; pero una de las cosas más importantes que hay allá afuera, son los skateparks, que te enseñan quiénes van a ser las personas que te van acompañar por el resto de tu vida.

 

Cuéntanos tu mejor anécdota relacionada a tu vida como skater.

Tengo una foto de Chris Haslam saltándome, en esa época él era mi skater favorito y yo fui su spot.


No son muchos los skaters que puedan decir que han sido saltados por Chris Haslam.

 

¿Por qué aún te consideras skater?

Voy a comprar los pañales de mi hija en skate. Más que eso, me llevo todo lo que aprendí.

 

Nombre: Roberto Artigas

Ocupación: Artista urbano / Entretenimiento digital

Edad: 22

 

¿A qué edad empezaste a montar y qué fue lo que te motivó?

 

Empecé a montar skate a los 12 años aproximadamente porque veía a los chicos mayores del colegio practicar en la cancha de futbol de cemento de este mismo. Ahí nació mi curiosidad y empecé a ir a verlos patinar cada que podía. En mi cumpleaños más próximo mis padres me compraron mi primer skate y ahí empezó todo hasta el día de hoy… En verdad que se la debo a mis viejitos.

El skate es hermandad y diversión, yo creo que eso fue lo que más jalo el ojo, ver como se divertían todos juntos con tan poco, solo una tabla con ruedas y la buena vibra que podían emanar cuando les salía un nuevo truco.

¿Alguna vez consideraste ser pro skater?

Creo que todos en un momento lo consideramos, de hecho el sueño de cualquier skater es poder vivir del skate, para esto es casi necesario ser pro skater entonces sí, sí lo consideré y por bastante tiempo jajaja.

Ahora solo patino por diversión y porque ya es parte de mi estilo de vida.

 

Cuéntanos un poco de tu trabajo o a lo que te dedicas hoy en día.

 

Hoy en dia hago muchas cosas, entre ellas está la música urbana y las redes sociales. A lo largo de todo este tiempo, siendo youtuber, pude conocer a demasiadas personas y aprender bastante de todo el rubro digital. Me considero una persona que está lista para afrontar cualquier tarea que se requiera por ese ámbito y no solo afrontar, si no, creo que puedo hacer uno de los mejores trabajos que vayan a requerir por mi parte. Ahora me estoy dedicando a la música al 100% y estoy muy feliz con el resultado que está dando, gracias a Dios.

Roberto comenzó como Youtuber, uno de los pioneros en nuestro país y como buen skater, remando contra la corriente. Actualmente reside en Miami emprendiendo una nueva etapa en su vida como artista musical

¿Qué significa el skate para ti?

El skate para mi es familia, hermandad, diversión y libertad. Sinceramente que no sabría cómo vería la vida si no fuera skater, sigo viendo por la calle lugares que solo skaters saben ver, spots, barandas, cosas que patinar, nosotros los skaters tenemos una visión creativa de la calle, la calle es nuestro parque de diversiones, nuestra zona.

Roberto en su primera vez en Tampa, uno de los skateparks más icónicos ubicado en Florida.

 

Como creerías que influyó el skate en tu vida.

El skate influye todos los días 24/7 en mi vida, este te enseña a ser perseverante y a SOÑAR. Los skaters somos personas que perseguimos un sueño y no nos podemos rendir. En el skate estas solito contra el mundo, no hay equipos, no hay reglas y yo creo que eso ha hecho que me pueda desarrollar de una manera agresiva en cuanto a alcanzar mis objetivos y a tratar de destacar siempre en lo que hago, gracias skateboarding por hacerme una persona que no le tiene miedo al fracaso, este te enseña a caerte, levantarte e intentarlo de nuevo.

 

Cuéntanos tu mejor anécdota relacionada a tu vida como skater.

Mi mejor anécdota seria conocer a todos mis amigos, básicamente mis mejores amistades son hechas por este deporte y lo resalto bastante porque son amistades reales. Más allá de los gustos o diferencias que haya entre las personas, los skaters somos hermanos y no discriminamos por nada, el skate es unión y eso también es algo que puedo destacar que he aprendido a lo largo de los años en esta cultura.

 

¿Por qué aún te consideras skater?

Me considero skater porque aún hago skate, veo skate todos los días y sigo viendo la calle como una selva de spots interminable. Una vez skater creo que jamás dejas de serlo, te cambia la visión. Es un sentimiento un poco difícil de describir pero creo que si me dejo entender. Además, el skate nacional está cada vez a un nivel más monstruoso y eso me da bastante orgullo y para que me genere un sentimiento así… pues es porque el skate es vida, el skate está presente conmigo 24/7.

 

 

Y bueno, espero que esto nos haya ayudado a todos a entender un poquito más al skate como una forma de vida, como una cultura. Ojalá hayan disfrutado leer esto tanto como yo y permítanme terminar con esta frase de Oliver Percovich: “La llave no es el skateboarding; la llave es el poder de compartir algo que amas.”

Texto : Carlos Zegarra